Algunas congregaciones religiosas bautizan en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, otras en el nombre de Jesús. ¿Por qué se da esta situación? ¿Dónde está la confusión o la interpretación de los textos bíblicos que hablan sobre el particular?; a continuación te mostraremos qué existe en la Biblia sobre estas doctrinas, porque cualquier aclaración que desees sobre cosas espirituales, debes leer la Palabra de Dios que se encuentra únicamente en la Biblia y humillarte ante Dios para que Él te aclare cualquier duda o, para que te de sabiduría o discernimiento (Jacobo1:5; Jer.33:3; Pr.2:6;…)
En el Evangelio según Mateo (Mt.28:19) dice Jesús:
“Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo…”.
Este sólo versículo de la Biblia ha generado toda una doctrina y por supuesto una confusión sobre el Bautismo. Si leemos completamente la Biblia, no encontramos otra cita que hable sobre el bautismo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; si leemos el libro de los Hechos de los Apóstoles o las cartas siguientes, no existe evidencia en la que se bautizara a algún cristiano en el nombre de los tres, de igual manera, no existe pasaje alguno en los otros Evangelios que muestre este bautismo.
Sin intentar interpretar este pasaje bíblico del Evangelio según Mateo – para no generar polémica – , el Espíritu de Dios siempre nos lleva a tener certeza sobre las cosas espirituales, es por eso que la Palabra dice “Dios no es de confusión sino de orden” y “El Espíritu Santo nos guiará a toda verdad”, razón por la cual clamaremos a Dios para que nos aclare esta situación de “aparente” confusión.
Jesús les había prometido a sus discípulos enviarles un consolador, el Espíritu que los guiaría para que no se quedarán huérfanos:
“…pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, Él dará testimonio acerca de mí…” (Jn.15:26)
Este consolador es el mismo Espíritu de verdad, el mismo Espíritu Santo prometido por Dios por medio del profeta Joel (Jl.2:28-29) y manifestado en el apóstol Pedro y a todos los que allí se encontraban cuando llegó el día de Pentecostés (Hch.2:4).
Este Espíritu guiaría al pueblo de Dios a toda verdad, lo cual implicaba que cuando existiese algo confuso, ambiguo, dudoso, etc., el mismo Espíritu aclararía las cosas. Nótese que cuando el apóstol Pedro da su discurso, al terminar, los presentes (más de tres mil) se compungieron de corazón y le preguntaron: “…Varones hermanos, ¿Qué haremos?..” La respuesta fue contundente:
“Pedro les dijo: arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo…” (Hch.2:38).
Sobre el particular surge una pregunta: ¿existen dos bautismos? Uno de Jesús y otro de Pedro?, uno en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo? Y otro en el nombre de Jesús?
La palabra de Dios nos dice otra cosa:
”un Señor, una Fe, un Bautismo“ (Ef.4:5)
Entonces ¿dónde está la confusión o donde está lo dudoso?
Si leemos detenidamente lo expresado por Jesús en Mt.28:19, encontraremos algunas respuestas, las otras las leeremos en el libro de los hechos de los apóstoles, pues es allí donde se muestran todos los bautismos de los cristianos. Jesús dijo:
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones bautizándolos en el nombre de Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo“.
Si lees detenidamente, observaras que Jesús no dice en “los nombres” – Plural – , sino en el nombre – Singular – , refiriéndose a UNO, pues claro está que el Padre no es nombre, es una condición o un atributo, lo mismo sucede con Hijo y con el Espíritu Santo.
Por otro lado si escudriñas las escrituras, encontrarás claramente quién es el Padre, quién es el Hijo, y quién el Espíritu Santo (Jn.14:6-9; 10:30) (Ro.10:9; Fil.2:11; 1Co.12:3; 2Co.3:17; Mt.1:21)…
Ahora, si el Espíritu nos guiará a toda verdad, nos sacará de la confusión, de este mismo espíritu estaba lleno el apóstol Pedro en Pentecostés: “Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el espíritu les daba que hablasen” y la respuesta de Pedro fue clara y contundente: “Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo”.
Si seguimos escudriñando las escrituras para saber si este fue un hecho aislado de Pedro, encontramos que la respuesta es negativa puesto que todos los bautismos referenciados y efectuados por Felipe, Pablo, Ananías…, se dieron en el nombre de Jesús, más aún, los que habían sido bautizados por Juan, se les bautizó en el nombre de Jesús:
“Aconteció que entre tanto que Apolos estaba en Corinto, Pablo, después de recorrer las regiones superiores, vino a Efeso, y hallando a ciertos discípulos, les dijo: ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? Y ellos le dijeron: Ni siquiera hemos oído si hay Espíritu Santo. Entonces dijo: ¿En qué, pues, fuisteis bautizados? Ellos dijeron: En el bautismo de Juan. Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús. Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban“. Hechos 19: 1-6
Siguiendo con la consulta al libro de los hechos, encontramos muchos bautismos, y TODOS fueron en el nombre de JESÚS:
“Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días.” Hch.10:47-48.
“Dijo Pablo: Juan bautizó con bautismo de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyesen en aquel que vendría después de él, esto es, en Jesús el Cristo. Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.”(Hch.19:4-5).
La carta de Pablo a la iglesia en Colosas dice:
“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad” Col.2:8-10.
Nosotros, los bautizados en el nombre de Jesús nos sentimos completos en Él, todos nuestros hermanos antiguos y los que vivieron con Cristo fueron bautizados en su nombre, recibiendo perdón de pecados y la apertura de la puerta hacia la vida eterna porque:
“En ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”(Hch.4:12).
muchas grasias hmn
“… porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.” Gálatas 3: 27